
Dependiendo de la personalidad y las
experiencias de su peludo amigo, pueden pasar de algunas semanas a varios meses antes de que se adapte a un nuevo entorno. Esto es especialmente cierto para los caninos que han vivido previamente en un refugio, ya que los alrededores son muy diferentes.
Tendrá que acostumbrarse a nuevas vistas y olores, incluso a nuevos animales y mascotas a su alrededor. La clave es asegurarle que está en un lugar seguro y que usted, como propietario, siempre está ahí para él.